Salud

Las seis cosas no naturales: el régimen galénico de la salud

Las seis cosas no naturales de Galeno eran el régimen diario que mantenía en equilibrio el temperamento: el aire, la comida y la bebida, el sueño, el movimiento y el reposo, la evacuación y las pasiones.

·7 de julio de 2026·7 min de lectura

Respuesta rápida: Las seis cosas no naturales son los seis factores que la medicina galénica podía controlar para mantener los cuatro humores en equilibrio y, con ellos, el temperamento. Son el aire y el entorno, la comida y la bebida, el sueño y la vigilia, el movimiento y el reposo, la evacuación y la repleción, y las pasiones del alma. Formaban el régimen diario que el médico adaptaba a la constitución de cada persona.

La medicina clásica no veía la salud como algo que se posee y ya está. La veía como un equilibrio que hay que cuidar día a día. Las herramientas para cuidarlo eran las seis cosas no naturales. Los humores y el temperamento describían lo que uno es; las cosas no naturales describían lo que uno hace para mantener esa naturaleza en su mejor forma.

Página de un herbario medieval iluminado, con plantas dibujadas a mano y texto en latín que prescribe el régimen para los humores.
Un manuscrito de herbario árabe medieval abierto, con dos plantas medicinales dibujadas a mano junto a un texto en árabe.

Qué significa realmente "no natural"

El nombre confunde al oído moderno, así que conviene aclararlo de entrada. Los médicos galénicos dividían el estudio del cuerpo en tres clases. Las naturales eran aquello de lo que un cuerpo está hecho: los elementos, los humores, las facultades y la constitución de nacimiento. Las contra naturales eran las cosas contra la naturaleza, es decir, la enfermedad, sus causas y sus efectos. Entre unas y otras estaban las no naturales. No formaban parte de la naturaleza del cuerpo ni eran enfermedades, sino los factores externos y de conducta que actúan sobre él y pueden empujarlo hacia la salud o hacia la dolencia. Se llamaban "no naturales" solo porque no eran parte de la sustancia propia del cuerpo. En la práctica eran la parte más útil de todo el sistema, porque eran la parte que una persona podía cambiar de verdad.

Galeno y el origen del esquema

La idea arranca de Galeno de Pérgamo, en el siglo II. Galeno reunió el énfasis hipocrático en el aire, la dieta, el ejercicio y el entorno, y lo convirtió en un marco práctico para el régimen. Nunca fijó la lista de seis en la forma ordenada que usarían las épocas posteriores; esa forma cuajó entre sus herederos árabes y latinos medievales. Avicena organizó buena parte de ella en el Canon de medicina hacia 1025. Desde ahí, la lista de seis se volvió un pilar de las escuelas médicas de Salerno y Montpellier, y se repitió en innumerables regímenes de salud hasta la primera modernidad. En el siglo XVII, Nicholas Culpeper y sus contemporáneos ingleses seguían trabajando con las mismas seis categorías.

La lógica es sencilla. Cada uno de los cuatro temperamentos es una mezcla concreta de las cualidades primarias: caliente o frío, húmedo o seco. El aire puede calentarte o enfriarte, la comida puede humedecerte o secarte, el ejercicio calienta y el reposo enfría. El régimen consistía en ajustar las cosas no naturales a la constitución. Al melancólico, frío y seco, se le daban hábitos que calentaran y humedecieran. Al colérico, caliente y seco, hábitos que enfriaran y humedecieran. El objetivo era siempre el justo medio que la tradición llamaba eucrasia.

Las seis, una por una

Los autores clásicos enumeraban seis factores. A veces los dividían o los combinaban un poco, pero el conjunto esencial se mantiene estable.

  1. Aire y entorno. El aire que rodea, el clima, la estación y el lugar. Se lo tenía por el más poderoso de los seis, porque se respira sin parar y no hay forma de escapar de él.
  2. Comida y bebida. La dieta, medida por las cualidades calientes, frías, húmedas y secas de cada alimento, y no por las calorías. Es el rostro dietético de la nutrición según el temperamento.
  3. Sueño y vigilia. Tanto la cantidad como el momento. Se sostenía que el sueño humedece y enfría, y que la vigilia seca y calienta.
  4. Movimiento y reposo. El ejercicio y la quietud. El movimiento genera calor vital y favorece la evacuación; el reposo enfría y conserva.
  5. Evacuación y repleción. El equilibrio entre lo que el cuerpo recibe y lo que expulsa. Abarca desde la digestión hasta las antiguas prácticas de purga y flebotomía, y también la propia plenitud del cuerpo.
  6. Las pasiones del alma. Los accidentia animae, es decir, las emociones: alegría, ira, miedo, aflicción. La ira se leía como calentadora, y el miedo y la aflicción como enfriadores. El médico trataba la mente como parte del equilibrio del cuerpo.

La conexión con el signo y la estación

Aquí el régimen se encuentra con el cielo. La medicina clásica era inseparable de la astrología, y varias de las cosas no naturales se leían directamente a través del zodíaco y de los astros. El aire y el entorno cambiaban con las estaciones, y cada estación traía una firma humoral ligada a sus signos solares: la primavera es sanguínea y húmeda, el verano colérico y caliente, el otoño melancólico y seco, el invierno flemático y frío. El médico que conocía el temperamento de un paciente leía también la estación y sus signos regentes antes de ajustar el régimen. La razón es clara: un verano caluroso agravaba a un tipo ígneo ya colérico, y un invierno crudo hundía aún más a uno flemático.

La evacuación llevaba la regla astrológica más estricta de todas. Los médicos calculaban el momento de la flebotomía y la purga por la Luna y por el signo que ocupaba, siguiendo la doctrina del Hombre Zodiacal: se evitaba cortar o tratar la parte del cuerpo gobernada por el signo que la Luna atravesaba. Las pasiones también quedaban teñidas por la carta. Una natividad cargada de Marte inclinaba hacia la pasión calentadora de la ira; una cargada de Saturno, hacia el peso enfriador de la aflicción.

| Cosa no natural | Cualidades que mueve | Vínculo con estación / signo | Qué templaba | | --- | --- | --- | --- | | Aire y entorno | Cualquiera, según el clima | Las cuatro estaciones y sus signos | El humor estacional dominante | | Comida y bebida | Calienta, enfría, humedece, seca | Dieta ajustada al temperamento de nacimiento | El humor constitucional | | Sueño y vigilia | El sueño humedece y enfría | Momento lunar en algunas tradiciones | Exceso de sequedad o de calor | | Movimiento y reposo | El movimiento calienta, el reposo enfría | Los signos coléricos e ígneos necesitan menos calor | La frialdad o la repleción | | Evacuación y repleción | Reduce el humor en exceso | Calculado por la Luna y el Hombre Zodiacal | Cualquier humor sobrante | | Las pasiones | La ira calienta, la aflicción enfría | Marte calienta, Saturno enfría el ánimo | El desequilibrio emocional |

Preguntas frecuentes

¿Por qué se las llamaba "no naturales" si importan tanto?

La palabra no significa antinatural ni artificial. En la teoría galénica, las "naturales" eran la sustancia propia del cuerpo, los elementos y los humores, y las "contra naturales" eran las enfermedades. Las no naturales eran la tercera clase: los factores externos y de conducta, es decir, el aire, la dieta, el sueño, el ejercicio, la evacuación y la emoción. Actúan sobre el cuerpo sin formar parte de su sustancia. Se las llamaba no naturales sencillamente porque quedaban fuera de la naturaleza propia del cuerpo, aunque fueran la palanca más práctica que una persona tenía sobre su salud.

¿Cómo se conectan las seis cosas no naturales con los signos del zodíaco?

A través de la estación y de la Luna. Cada estación trae una firma humoral ligada a sus signos solares, así que el aire y el entorno se leían frente a un cielo de primavera, verano, otoño o invierno. El régimen se ajustaba según qué humor estacional pudiera agravar el temperamento de la persona. La evacuación, sobre todo la sangría, se calculaba por el signo que ocupaba la Luna, según la doctrina del Hombre Zodiacal. Y las pasiones quedaban teñidas por planetas como Marte y Saturno en la carta natal.

¿Debería usar las seis cosas no naturales para gestionar mi salud hoy?

Vale la pena estudiarlas como marco histórico y simbólico, y como una forma de pensar el ritmo de la vida diaria: el aire, la comida, el sueño, el movimiento y el ánimo. Eran el modo en que una medicina de otra época hablaba de esos hábitos cotidianos en su propio lenguaje humoral.

Explora tu propio temperamento

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Raşit Akgül

Sobre el autor

Raşit Akgül

Raşit Akgül es desarrollador de software e investigador de astrología, y el fundador de AstroAk.

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