Respuesta rápida: La astrología clásica asigna cada temperamento a un planeta cuya naturaleza coincide con su humor. Marte y el Sol rigen el colérico, caliente y seco. Júpiter rige el sanguíneo, caliente y húmedo. Saturno rige el melancólico, frío y seco. La Luna rige el flemático, frío y húmedo. Venus y Mercurio matizan la mezcla. Cuando uno de estos planetas domina una carta, inclina todo el temperamento hacia su tipo.
Los cuatro temperamentos nunca se leyeron solo a partir de los elementos. En la versión astrológica de la teoría de los humores, cada temperamento tiene además un gobernador planetario: una "estrella" que porta el mismo calor, frío, humedad o sequedad que el humor al que rige. El intérprete sopesaba cuál de estos planetas estaba fuerte en una carta, porque un planeta dominante presta su propia complexión al cuerpo y a la mente.

La lógica: los planetas comparten las cualidades de los humores
Ptolomeo expuso el razonamiento en el primer libro del Tetrabiblos. Allí describió cada planeta por las cualidades primarias de caliente, frío, húmedo y seco. Marte es sobre todo caliente y seco. El Sol es caliente y, según su relato, algo desecante. Júpiter es templadamente caliente y húmedo. Saturno es frío y seco, y la Luna es húmeda. Como los cuatro humores se definen por esas mismas cualidades, cada humor encontró una correspondencia planetaria natural. Por eso los temperamentos y los planetas encajan con tanta pulcritud: se describen con un mismo vocabulario, el de las cuatro cualidades que están detrás de los elementos. El planeta no se limita a representar el humor. En el modelo clásico comparte su misma naturaleza.
Marte y el Sol: los gobernadores del colérico
El temperamento colérico es caliente y seco, el humor de la bilis amarilla, y responde a las dos luces calientes y secas del cielo. Marte, caliente, seco e ígneo, es el planeta colérico más claro: rápido, agudo, impulsivo y fácil de inflamar. El Sol, fuente del calor vital, aporta el brillo, el coraje y el mando del colérico. Una carta cargada hacia Marte, o un Sol angular y dignificado, inclina el tipo hacia las notas coléricas de energía, iniciativa y calor. El vínculo llega directo a los signos de fuego: Marte rige Aries y Escorpio, y el Sol rige Leo. La triplicidad de fuego de Aries, Leo y Sagitario porta esa misma firma caliente, seca y colérica.
Júpiter: el gobernador del sanguíneo
El temperamento sanguíneo es caliente y húmedo, el humor de la sangre, y su planeta es Júpiter. La tradición lo describe como templadamente cálido y húmedo, el "benéfico mayor". Su complexión es generosa, alegre, sociable y expansiva, justo la imagen clásica de la persona sanguínea. Un Júpiter fuerte y bien situado inclina el temperamento hacia el optimismo, la calidez y el buen humor. Júpiter rige Sagitario y Piscis, pero el humor sanguíneo pertenece a la triplicidad de aire. Por eso el vínculo con los signos aéreos pasa por Géminis, Libra y Acuario, calientes y húmedos, que comparten la cualidad cálida y fluida de la sangre. Venus, también cálida y húmeda, aporta a la mezcla una influencia sanguínea secundaria y amante del placer.
Saturno: el gobernador del melancólico
El temperamento melancólico es frío y seco, el humor de la bilis negra, y responde a Saturno, el más frío, lento y distante de los planetas visibles. Su complexión es grave, paciente, disciplinada e interior, el talante reflexivo y terroso de la mente. Un Saturno prominente profundiza las notas melancólicas de seriedad, resistencia y visión a largo plazo. Saturno rige Capricornio y Acuario, y el humor melancólico pertenece a la triplicidad de tierra de Tauro, Virgo y Capricornio, los signos fríos y secos. La historia cultural más rica de este planeta, el "genio saturnino", tiene su propio recorrido en Saturno y la melancolía, que esta entrada enlaza en lugar de repetir.
La Luna y Venus: los gobernadores del flemático
El temperamento flemático es frío y húmedo, el humor de la flema, y su planeta principal es la Luna, gran significadora de la humedad y de los fluidos del cuerpo. Su complexión es tranquila, receptiva, cambiante y fría, la naturaleza estable y sensible del tipo flemático. Una Luna dominante inclina el temperamento hacia la reflexión, la paciencia y la profundidad emocional. La Luna rige Cáncer, y el humor flemático pertenece a la triplicidad de agua de Cáncer, Escorpio y Piscis. Venus, fría y húmeda en este cómputo, es una influencia secundaria flemática y sanguínea que suaviza el tipo. Mercurio, cabe destacar, es el planeta "convertible": frío y seco por naturaleza, pero adopta la complexión de aquello a lo que se une. Por eso el intérprete clásico lo juzgaba siempre en su contexto.
Una tabla de los gobernadores planetarios
| Temperamento | Cualidades | Humor | Planeta(s) principal(es) | Secundario | Elemento y signos | | --- | --- | --- | --- | --- | --- | | Colérico | Caliente, seco | Bilis amarilla | Marte, Sol | - | Fuego: Aries, Leo, Sagitario | | Sanguíneo | Caliente, húmedo | Sangre | Júpiter | Venus | Aire: Géminis, Libra, Acuario | | Melancólico | Frío, seco | Bilis negra | Saturno | Mercurio (por naturaleza) | Tierra: Tauro, Virgo, Capricornio | | Flemático | Frío, húmedo | Flema | Luna | Venus | Agua: Cáncer, Escorpio, Piscis |
Cómo un planeta dominante inclina el tipo
El intérprete clásico no se detenía en contar elementos. Siguiendo a autores como Ptolomeo y, más tarde, William Lilly y los médicos árabes, sopesaba qué planetas estaban realmente fuertes: angulares, en su propia dignidad, próximos a las luminarias, o rigiendo el Ascendente y la Luna. Una persona con Ascendente ígneo pero un Saturno poderoso y angular podía leerse como colérica de constitución y melancólica de mente a la vez, porque el planeta gobernador tiñe toda la complexión. Avicena, en el Canon de medicina, trató el temperamento (mizaj) como una mezcla que podía inclinarse en varias direcciones a la vez. La lectura astrológica funciona igual: los planetas no votan por simple mayoría. El más fuerte presta su cualidad con mayor intensidad. Por eso el Ascendente y su regente y la condición de la Luna importan tanto en una lectura completa del temperamento, y por eso el mapa de signo a cuerpo de el hombre zodiacal se leía siempre junto a los planetas.
Preguntas frecuentes
¿Qué planeta rige el temperamento colérico?
Marte es el planeta principal del temperamento colérico: caliente y seco, como el humor de la bilis amarilla. El Sol es su segundo gobernador, también caliente y seco. Ambos se ligan a los signos de fuego Aries, Leo y Sagitario, así que un Marte fuerte, o un Sol angular y dignificado, inclina la carta hacia el tipo colérico.
¿Puede una carta mostrar más de un temperamento?
Sí. Los intérpretes clásicos trataban el temperamento como una mezcla, no como una etiqueta única. Una persona puede ser colérica en un factor y flemática en otro. El planeta dominante, el que está angular, dignificado o rigiendo el Ascendente y la Luna, presta su cualidad con más fuerza a la complexión general.
¿Afecta a mi salud un planeta fuerte en mi carta?
En la medicina galénica y la astrología clásica, el emparejamiento de planetas con temperamentos describía el carácter y la complexión, no la enfermedad. Un Saturno fuerte no volvía enfermo a nadie, ni un Júpiter fuerte era un certificado de salud. La tradición lo usaba como un lenguaje para reflexionar sobre el temperamento.
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