Salud

Temperamentos y los cuatro elementos: la constitución astrológica del cuerpo

En astrología, su cuerpo se equilibra en uno de cuatro temperamentos. Caliente, frío, seco, húmedo. Estas cuatro cualidades se unen a los cuatro elementos y forman la columna vertebral de la astrología médica clásica.

AstroAk·28 de abril de 2026·7 min de lectura

Cuando se dice "astrología," la mayoría piensa primero en los signos del zodiaco. Pero, debajo de los signos, hay un sistema más antiguo, la columna vertebral de la astrología médica: los cuatro elementos y los cuatro temperamentos. La pregunta de cómo funcionan realmente su cuerpo, su salud y su energía empieza ahí.

Qué son los cuatro elementos

Cada signo pertenece a un elemento. El Fuego (Aries, Leo, Sagitario) apunta a un carácter rápido, ávido, dirigido hacia afuera y productor de calor. La Tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) es lenta, firme, concreta, atraída por el contacto físico. El Aire (Géminis, Libra, Acuario) es móvil, mental, orientado a la comunicación. El Agua (Cáncer, Escorpio, Piscis) lleva lo profundo, lo mareal, lo emocional y lo intuitivo.

La distribución de los planetas sobre los elementos en su carta natal le da un perfil de equilibrio. Puede pesar mucho en un elemento y poco en otro. Dos elementos pueden tirar en sentidos opuestos.

Qué son los cuatro temperamentos

Cuando la medicina antigua y la astrología convergen, surge el sistema de temperamentos. De Hipócrates a Avicena, es la base de la medicina clásica. Un temperamento es la unión de dos cualidades: caliente o frío, húmedo o seco.

El Fuego es caliente y seco; en medicina clásica, esa combinación se llama temperamento colérico. La Tierra es fría y seca, temperamento melancólico. El Aire es caliente y húmedo, temperamento sanguíneo. El Agua es fría y húmeda, temperamento flemático. Elemento y temperamento se corresponden uno a uno.

Cómo se calcula el temperamento

La astrología moderna lee el temperamento de forma dinámica, no estática. El cálculo se nutre de varios canales: la distribución de los planetas sobre los elementos en su carta, el temperamento propio de cada planeta, el del signo ascendente y el peso de las posiciones de casas. De ahí emerge un primer temperamento dominante, normalmente con uno secundario debajo.

En la herramienta de carta natal de AstroAk su distribución de temperamento se calcula automáticamente y se representa como un rombo. Ve de un vistazo dónde se sitúa en los ejes Caliente, Frío, Húmedo y Seco.

Lo que el temperamento dice del cuerpo

La astrología médica clásica lee el temperamento como un mapa de cómo se calienta y cómo se seca el cuerpo.

Un temperamento colérico (fuego) se calienta deprisa, se enciende rápido, reacciona pronto. Corporalmente caliente, seco y empujado con facilidad más allá de su límite. Hígado, vesícula y tensión muscular son temas que vuelven.

Un temperamento sanguíneo (aire) es caliente y a la vez húmedo, fluido, social. La circulación corre, el apetito está abierto, la comunicación es fuerte. En exceso, dispersión y pérdida de foco; en defecto, estancamiento.

Un temperamento flemático (agua) es frío y húmedo. Lento, calmo, protector. El cuerpo retiene líquido, la linfa puede ir lenta, la digestión se enlentece. En exceso, hinchazón e inmovilidad; en defecto, sequedad.

Un temperamento melancólico (tierra) es frío y seco. Reflexivo, hacia adentro, concretador. La piel puede secarse, las articulaciones se vuelven sensibles, la digestión baja anda lenta. En exceso, estancamiento y tensión; en defecto, falta de arraigo.

Cómo se ve el desequilibrio

Nadie carga un solo temperamento. Lleva una parte de los cuatro. El problema empieza cuando se rompe la proporción. Hay dos tipos de desequilibrio.

El exceso es cuando un temperamento corre demasiado alto. Una persona muy colérica se queda caliente, tensa, sin sueño y difícil de calmar. Una persona muy flemática se siente cansada, pesada, sin motivación.

El defecto es cuando un temperamento queda demasiado bajo. Sin suficiente fuego, el movimiento no arranca. Sin suficiente tierra, la persona se queda en el aire, indecisa. Sin suficiente agua, la circulación emocional se seca. Sin suficiente aire, el flujo mental se atasca.

La medicina antigua trataba el desequilibrio reduciendo lo que sobra y nutriendo lo que falta. Alimentación, movimiento, sueño, entorno e incluso vestimenta se ajustaban al temperamento.

El temperamento en la vida moderna

El sistema puede sonar antiguo, pero su traducción práctica sigue funcionando. Para alguien colérico, demasiada cafeína es lo opuesto a la curación corporal. Para alguien terroso, estar sentado todo el día agrava la piel y las articulaciones. Para alguien acuoso, un entorno frío y húmedo aumenta el cansancio. Para alguien aéreo, la falta de foco se vuelve dispersión.

Conocer su temperamento saca las recomendaciones de estilo de vida del plato "una sola talla para todos" y las ajusta a usted. Cuando la firma corporal de su sexta casa se encuentra con su temperamento, la lectura astrológica de la salud se vuelve realmente personal.

Conocer el propio temperamento

Si conoce su hora de nacimiento, puede ver su distribución de temperamento en segundos con nuestra herramienta gratuita de carta natal. Su primer y segundo temperamento, su lado más débil y la proporción de las cuatro cualidades se reúnen en un único diagrama en rombo.

El Sol dice quién es, la Luna dice cómo sana, su ascendente dice cómo llega. Su temperamento es la constitución corporal que está debajo. Salud, energía y equilibrio trabajan sobre ese suelo.

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