Respuesta rápida: Avicena, en árabe Ibn Sina, escribió el Canon de medicina hacia el año 1025, el manual que gobernó la medicina en el mundo islámico y en Europa durante seis siglos. Perfeccionó la doctrina del temperamento, las cualidades que también leían los astrólogos, pero mantuvo el oficio del médico separado de la adivinación.
Ningún médico moldeó la medicina clásica más que Ibn Sina. Su gran manual formó a los doctores desde Isfahán hasta Padua, y la teoría del temperamento que late en su centro es la misma que sostiene la astrología médica. Su propia visión de las estrellas, prudente y limitada, resulta tan instructiva como su medicina.

Ibn Sina y el Canon de medicina
Avicena, que vivió aproximadamente entre el 980 y el 1037, fue filósofo, astrónomo y médico de Persia. Su al-Qanun fi al-Tibb, el Canon de medicina, reunió la medicina griega, romana y árabe en un único sistema ordenado a lo largo de cinco libros. Traducido al latín en el siglo XII, se convirtió en el texto médico estándar de las universidades europeas y todavía se enseñaba en el siglo XVII. Aprender medicina, durante muchas generaciones, significaba sencillamente aprender a Avicena.
Mizaj, la doctrina del temperamento
En la base del Canon se encuentra el mizaj, el temperamento, el equilibrio de las cuatro cualidades, caliente, frío, húmedo y seco, en el cuerpo. Avicena lo refinó hasta convertirlo en una escala sutil: una constitución equilibrada y ocho tipos de desequilibrio, con cada órgano portando su propio temperamento rector, el corazón caliente, el cerebro frío y húmedo, y así sucesivamente. La salud era la proporción justa para esa persona; la enfermedad era un temperamento desplazado de su punto verdadero. Este es el antepasado directo de los cuatro temperamentos que una lectura clásica sigue utilizando.
La medicina, las cualidades y los cielos
Dado que las cuatro cualidades son también las cualidades de los cuatro elementos, la medicina y la astrología compartían un vocabulario. Las estaciones, cada una con su elemento, pedían su propio régimen; el ciclo de la Luna enmarcaba los "días críticos" de una fiebre; el médico reunía sus remedios atento al momento oportuno. Avicena aceptaba que los cielos actúan sobre el mundo sublunar a través del calor, el frío y el movimiento, la física sencilla de su época. El cuerpo y el cosmos estaban construidos con un mismo conjunto de cualidades.
El médico y el astrólogo
Lo que Avicena no aceptaba era la astrología como predicción. Se sabe que escribió contra la pretensión de los astrólogos de pronosticar acontecimientos particulares a partir de las estrellas, sosteniendo que los cuerpos celestes influyen en las naturalezas generales pero no determinan el destino de un individuo. Es una distinción que conviene conservar: la medicina empleaba el lenguaje compartido de las cualidades y los ciclos, mientras que la adivinación que leía destinos en una carta la trataba como un exceso. Autores posteriores como Marsilio Ficino volverían a entretejer su teoría del temperamento con las correspondencias planetarias, edificando la medicina astral del Renacimiento sobre sus cimientos.
Avicena en la carta
Su huella sobrevive dondequiera que se calcule el temperamento. Cuando una lectura clásica sopesa si una carta tiende a lo caliente o a lo frío, a lo húmedo o a lo seco, y lee la constitución a partir de ese equilibrio, está trabajando con categorías que Avicena afinó. El mapa corporal de los signos, las cualidades humorales de los planetas y la idea de una constitución personal pasan todos por el Canon en su camino hacia la página moderna.
Leerlo con honestidad
El Canon fue un monumento de su tiempo, y su teoría del temperamento sirvió como modelo para el autoconocimiento antes que como herramienta clínica. La propia prudencia de Avicena es la nota adecuada para cerrar: el lenguaje compartido de las cualidades nunca fue para él una licencia para predecir.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Avicena?
Avicena, o Ibn Sina, fue un filósofo y médico persa que vivió aproximadamente entre el 980 y el 1037. Su Canon de medicina organizó el conjunto de la medicina griega y árabe en un solo sistema y sirvió como el principal manual médico tanto en el mundo islámico como en Europa durante cerca de seis siglos.
¿Practicó Avicena la astrología?
Trabajó con el lenguaje compartido de las cuatro cualidades y los ciclos celestes que enmarcaban la medicina, pero es conocido por argumentar en contra de la astrología como medio para predecir acontecimientos individuales. Aceptaba una influencia celeste general sobre la naturaleza mientras rechazaba la adivinación, una distinción que separa el oficio del médico de la predicción.
¿Se usa hoy la medicina de Avicena?
Sus remedios concretos pertenecen a la historia de la medicina, y su teoría del temperamento es un marco simbólico, no una práctica clínica.
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