La caída más práctica del saber astrológico de salud en la vida diaria es la nutrición. La medicina clásica dice que cada alimento tiene una cualidad. Un alimento calienta o enfría, humedece o seca. Sea cual sea el temperamento al que su cuerpo se inclina, su alimentación debería devolverle la cualidad opuesta para reequilibrar. Este sistema se conecta directamente con su distribución de temperamento.
Temperamento y cualidad del alimento
La medicina clásica que va de Hipócrates a Avicena descansa en cuatro temperamentos y la combinación de cuatro cualidades. Caliente, frío, húmedo, seco. Los alimentos se clasifican en los mismos ejes.
La lógica es simple. Si su cuerpo se inclina a un temperamento, el exceso de ese temperamento se vuelve problema de salud. Tomando del alimento la cualidad opuesta, devuelve el equilibrio. Un cuerpo caliente necesita alimentos refrescantes, uno seco necesita humectantes, uno frío necesita calentadores, uno húmedo necesita secantes.
Este enfoque no se opone a la nutrición moderna, va paralelo. La ciencia moderna dice "antiinflamatorio," la medicina clásica dice "refrescante"; ambas dicen lo mismo en lenguas distintas.
Para un temperamento caliente
El temperamento colérico (caliente y seco, fuego dominante) sufre con el calor. En exceso aparece como ira, insomnio, reacciones inflamatorias, piel seca. Para equilibrar este temperamento se necesitan alimentos refrescantes y humectantes.
Pepino, hojas verdes, yogur, ayran, melón, sandía, hierbas frescas, zumos de frutas frescas, pescado ligero. Café, especias picantes, carne roja, alcohol, chocolate intenso amplifican el calor colérico. En verano, la persona colérica sigue por sí misma el instinto refrescante.
Para un temperamento sanguíneo
El temperamento sanguíneo (caliente y húmedo, aire dominante) suele ser un temperamento equilibrado, pero en exceso aparece como dispersión, aumento del apetito, pesadez corporal. Se equilibra con alimentos ligeramente secantes.
Cereales, frutos secos (sobre todo nuez, avellana, almendra), legumbres secas, fruta deshidratada, proteína a la parrilla, platos ligeramente especiados. Las frutas muy jugosas, el exceso de leche, los platos cremosos pesados hinchan al sanguíneo.
Para un temperamento flemático
El temperamento flemático (frío y húmedo, agua dominante) es el que más a menudo necesita reequilibrio. En exceso aparece como edema, retención de líquidos, cansancio, resfriados, estancamiento linfático, aumento de peso. Se equilibra con alimentos calentadores y secantes.
Jengibre, ajo, cebolla, pimienta fresca, canela, clavo, sopas calientes y platos especiados. Verduras cocidas funcionan mejor que crudas. La miel es cálida; el pan se vuelve más adecuado para el flemático conforme envejece. Bebidas frías, lácteos crudos, frutas jugosas amplifican el desequilibrio flemático.
Para el flemático, el movimiento importa tanto como la alimentación; un cuerpo quieto fija ese temperamento en su lugar.
Para un temperamento melancólico
El temperamento melancólico (frío y seco, tierra dominante) es corporalmente tenso y seco. En exceso aparece como piel reseca, rigidez articular, estreñimiento, digestión baja lenta, tensión interna. Se equilibra con alimentos calentadores y humectantes.
Sopas calientes con caldo, aceite de oliva, aguacate, pescado (sobre todo graso), arroz, dátiles, higos, yogur de oveja, leche tibia, mantequilla fresca, aceite de pescado. Los alimentos secos y duros (galletas saladas, pan seco, carne hervida seca, legumbres excesivamente secas) profundizan el desequilibrio melancólico.
Para el melancólico, una bebida caliente (sobre todo infusión) es una necesidad diaria.
Estación y temperamento
La medicina clásica también ajusta la nutrición por estación. El verano es caliente y seco, lo que dispara el lado colérico. Por eso todos en verano tienden a refrescantes-humectantes. El invierno es frío y húmedo y dispara el lado flemático. En invierno todos tienden a calentadores-secantes.
Si su temperamento dominante coincide con la estación, requiere más cuidado. Un colérico debe comer aún más refrescante en verano; un flemático aún más calentador en invierno.
Región corporal y nutrición
Su firma corporal está ligada no solo al temperamento sino también a su mapa corporal astrológico y a su sexta casa. Si Leo está en la sexta, magnesio y omega-3 importan para corazón y circulación. Si Tauro está en la sexta, fuentes de yodo y bebidas tibias húmedas para garganta y tiroides. Si Cáncer está en la sexta, comidas tibias suavizantes para estómago y digestión alta.
Los alimentos específicos por región corporal son la capa avanzada de la nutrición astrológica.
Llevarla a la práctica
Tres pasos bastan para empezar la nutrición astrológica. Primero, conocer su temperamento. La herramienta de carta natal de AstroAk muestra su distribución de temperamento en forma de rombo. Segundo, en el plato diario aumentar la cualidad opuesta del temperamento dominante. Tercero, ajustar según la estación.
Este enfoque no es consejo médico, es la traducción a la vida diaria de la astrología médica clásica. Donde el Sol dice quién es y la Luna cómo sana, su temperamento y su mapa corporal dicen cómo debería comer.
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