Respuesta rápida: El colérico es uno de los cuatro temperamentos clásicos. Es caliente y seco, corresponde al humor de la bilis amarilla y al elemento fuego. La astrología lo atribuyó a Marte y al Sol y lo asoció a los signos de fuego Aries, Leo y Sagitario. De ahí su carácter rápido, impulsivo y decidido.
De los cuatro temperamentos, el colérico era para los autores clásicos el más pronto a encenderse. Donde el melancólico rumia y el flemático espera, el colérico actúa. Esta entrada se ocupa solo de ese tipo: su calor, su humor, sus planetas y, sobre todo, sus signos de fuego. El esquema cuádruple completo queda para la visión general en la que se apoya.

Caliente y seco: la firma del colérico
La medicina clásica trabajaba con dos cualidades primarias que actuaban por pares. La complexión colérica es caliente y seca, la misma combinación que la tradición asignó al fuego. Ese emparejamiento explica casi todo lo que dicen las fuentes sobre el tipo. El calor impulsa la energía, el apetito y la rapidez. La sequedad afila y define: corta en lugar de fluir. Juntas crean una naturaleza que actúa antes de reflexionar, cálida al tacto y pronta a la ira, fácil de encender e igual de fácil de agotar. Si quiere el cuadro de cualidades que subyace a cada temperamento, la entrada sobre los temperamentos y los cuatro elementos despliega el cuadrado completo. Aquí basta decir que el colérico es el fuego hecho persona.
La bilis amarilla y los médicos griegos
El humor del tipo colérico es la bilis amarilla, cholē en griego, la palabra que da nombre al temperamento. El tratado hipocrático Sobre la naturaleza del hombre la describe como el humor que asciende en verano y en el calor de la juventud: fino, agudo y caliente. Galeno sistematizó el esquema en el siglo II. Ligó cada humor a un par de cualidades e hizo de la bilis amarilla el humor caliente y seco por excelencia, con sede en el hígado y asociado a la vesícula biliar. La persona en quien predominaba este humor era cholericus: cuerpo enjuto, cálido y seco, y un genio pronto a estallar. La medicina clásica era descriptiva. Leía el equilibrio de una constitución, no un destino fijo.
Marte, el Sol y el fuego del colérico
Cuando la medicina griega se encontró con la astrología, cada temperamento adquirió regentes planetarios. Al colérico se le dieron los dos astros calientes. Marte, caliente y seco en el Tetrabiblos de Ptolomeo, es su significador más claro: agudo, marcial, propenso a la fiebre y la inflamación, el planeta de la espada y la espuela. El Sol, caliente y moderadamente seco, aporta la otra cara del tipo: el calor vital que impulsa el valor, el liderazgo y el vigor, más que la simple agresividad. Una carta cargada hacia Marte, o con un Sol fuerte y bien situado, inclina la lectura hacia las notas coléricas. Para ver cómo se leen estos mismos planetas en el cuerpo, el artículo sobre Marte y su salud sigue el hilo marcial más allá.
Los signos de fuego: Aries, Leo y Sagitario
Aquí el temperamento se encuentra con el zodiaco. La triplicidad de fuego, Aries, Leo y Sagitario, es caliente y seca por naturaleza, y lleva la firma colérica en tres claves distintas. Aries, regido por Marte y cardinal, es el colérico en su forma más iniciadora: la chispa que pone las cosas en marcha, impetuosa y pionera. Leo, regido por el Sol y fijo, es el colérico como resplandor constante: el fuego asentado de la confianza, el orgullo y el mando. Sagitario, regido por Júpiter y mutable, es el colérico vuelto hacia fuera: inquieto, aspirante, apuntado al horizonte lejano. La modalidad importa tanto como el elemento. Por eso el estudio de las modalidades cardinal, fija y mutable afina cualquier lectura de temperamento, y por eso los tres signos de fuego se sienten tan distintos aunque compartan un mismo humor.
| Rasgo | Firma colérica | | --- | --- | | Elemento | Fuego | | Cualidades | Caliente y seco | | Humor | Bilis amarilla | | Estación | Verano | | Regentes planetarios | Marte, el Sol | | Signos de fuego | Aries, Leo, Sagitario | | Notas de carácter | Rápido, impulsivo, decidido, valiente |
Leer el carácter colérico
Leído de forma descriptiva, el colérico es el hacedor de los cuatro. Las fuentes le atribuyen valor, ambición, decisión y liderazgo natural: la calidez que inspira y el empuje que termina lo que otros solo empiezan. Su sombra es ese mismo calor sin freno: impaciencia, mecha corta, tendencia a consumir a las personas y los proyectos, y luego a sentirse de pronto agotado. Los médicos clásicos trataban el exceso de cólera como cualquier otro desequilibrio, inclinándose hacia su contrario. Cuando el tipo se volvía demasiado caliente y seco, aconsejaban cosas refrescantes y humectantes, descanso y la influencia calmante de Venus y la Luna. Es la misma lógica de contrapeso que empleaba todo el régimen. Nada de esto era destino: era el retrato de una tendencia que había que equilibrar.
Preguntas frecuentes
¿Qué signos del zodiaco son coléricos?
El temperamento colérico se asocia a la triplicidad de fuego: Aries, Leo y Sagitario. Los tres son calientes y secos y portan la firma de la bilis amarilla, aunque cada uno la expresa a su manera según su modalidad. Aries, cardinal, es la chispa iniciadora; Leo, fijo, es el resplandor constante; Sagitario, mutable, es el empuje expansivo.
¿Cuál es la diferencia entre el tipo colérico y el sanguíneo?
Ambos son calientes, pero difieren en la segunda cualidad. El colérico es caliente y seco, ligado al fuego, la bilis amarilla y Marte: rápido y decidido. El sanguíneo es caliente y húmedo, ligado al aire, la sangre y Júpiter: cálido y sociable. El calor les da una energía común; la sequedad frente a la humedad los vuelve muy distintos.
¿Es el temperamento colérico una condición médica?
No. Forma parte de un modelo clásico del carácter y la constitución, ofrecido aquí como historia y como herramienta de autorreflexión.
Explore su propio equilibrio
Para ver dónde se sitúa el fuego en su propia carta y qué fuerza tienen Marte y el Sol, calcule una carta natal gratuita o lea su constitución con un informe de salud, que parte del temperamento clásico y no de la adivinación. Para profundizar en los fundamentos elementales, siga los enlaces de arriba hacia los regentes de triplicidad y el hombre zodiacal.
